Continuando con
este texto peñanietista tan silvestrón, hoy analizamos tres puntos, nomás por
mis tanates y porque tengo tiempo.
4.
DERECHOS HUMANOS
El respeto a los derechos humanos debe ser premisa
fundamental para el uso
de la fuerza pública. Promoveré las reformas
constitucionales y legales
necesarias para asegurar la vigencia de protocolos de
respeto a los derechos
en la actuación de las fuerzas armadas y las policías
de todo el país.
¡Qué
bonito!
A
ver si no sale contraproducente cuando, apalancándose de esas reformas constitucionales y legales, cualquier hijo de su delincuente madre se queje de la
violación a sus derechos humanos por parte del Ejército o la Policía, nomás por
hacerle un rasponcillo en la rodilla.
Batos
picudos y arrastrados, sobran en
este país.
Las recomendaciones que en su caso emita la Comisión
Nacional de Derechos Humanos al gobierno federal serán acatadas y prontamente
adoptadas.
Nomás sí te encargo
la puntuación correcta al redactar, por favorcito.
Por cierto, aunque
tienes licencia, jalas en el Gobierno
Federal, compadre; sí, así, con mayúscula.
Ahora, eso de
obedecer sin chistar a la CNDH, le daría mucho poder a ese organismo. Y en México, tener mucho poder por lo regular corrompe.
Mejor ponle: Las recomendaciones que emita la Comisión
Nacional de Derechos Humanos, al Gobierno Federal, serán analizadas y, en su caso, propiamente acatadas.
Prosigamos…
Promoveré las reformas necesarias a las leyes
secundarias para darle eficacia a la reciente reforma constitucional en materia
de derechos humanos, y el gobierno federal tendrá un rol significativamente más
activo en la promoción de una cultura de respeto a los derechos humanos.
¿O sea que, por lo
pronto, la reciente reforma constitucional en materia de derechos humanos no es eficaz?
¡Entonces para qué
chingados hicieron la reforma!
¿Quién la hizo, a
ver? ¿Lo madreamos o qué? Ah, no, porque violaríamos sus derechos humanos.
De nuevo, la
redacción está algo extraña, por no decir muy básica (repetiste dos veces derechos
humanos en un párrafo muy corto, ¿dónde quedó la riqueza en nuestro florido
lenguaje?).
5.
LIBERTAD RELIGIOSA
Encabezaré un gobierno laico, respetuoso de la
libertad de
creencias y de las prácticas religiosas de todos los
mexicanos.
Pues, okey, pero
ése ya lo tenemos, mi buen, ¿así que
dónde estaría la novedad?
6. NO
DISCRIMINACIÓN
Me propongo utilizar el poder presidencial como una herramienta
para acabar con la discriminación en México.
Una utopía total.
En México aplica la
célebre sentencia de Todos somos iguales…
Pero unos somos más iguales que otros.
Pero bueno, tú
échale ganas.
Gobernaré sin prejuicios y promoveré una cultura de
respeto e inclusión en la vida social
y productiva de todas las minorías, así como de las
personas con discapacidad.
¡No
puedes educar a tu hija para que no discrimine a la pinche prole! ¿Cómo vas a educar a millones de parroquianos?
Desde
el momento en que calificas a las minorías
como minorías, las estás excluyendo
de la vida social.
¡Este
bato!
Mejor
califícalos como grupos sociales emergentes.
En
política migratoria, daremos un trato a
los migrantes en México
como el que exigimos para nuestros paisanos en el
extranjero.
Aquí sí, para que
veas, no hay pedo.
Todo cabe en un
jarrito sabiéndolo acomodar, cuestión de echarles más agüita a los frijoles;
apretaditos y jodiditos, pero aquí los recibimos con una sonrisa. ¡Cómo
chingados no!
¡Ah, raza!
Opinen, lectores,
¡YA!
Próxima actualización: División de
poderes.
Fue un orgasmo.
Se portan.
Luis Carlos…
Ombudsman.
¡NO SEAN FURFURUNDOS! Recomienden este blog mamastroso
con TODOS sus contactos o NO ACTUALIZO y Sonia Cisneros les contará un chiste malo sobre la
violación a los derechos humanos de las minorías.











