Es oficial: Chepina Vázquez -no es pariente mía, conste- va por la Presidencia de México.
Se chingó a Cordero y Creel, con el 52 por ciento de los votos internos del PAN.
O sea, ni cómo impugnar el resultado, tiene casi 14 puntos de diferencia en relación con Mr. Bean, que quedó en segundo lugar.
Del pitopronto de Creel, mejor ni hablamos.
Cabe decir que aquí en Rancho Grande, los panistas locales le dieron la ventaja a Ernesto Cordero. Era de esperarse, en este rancho todavía muchos piensan que las mujeres nomás sirven para cogérselas, para que nos calienten la comida y para que den a luz y se encarguen de nuestros güercos.
Vázquez Mota ya desayunó con Mr. Bean, comió con el Pipe y chocó los cinco con Creel, para ponerse de acuerdo y actuar en conjunto para que el PAN gane de nuevo la Presidencia en México.
En las redes sociales, los simples mortales ya empiezan a dar muestras de simpatía o de repudio hacia la candidatura de esta señora.
Que si cuando estaba en el Congreso era una faltista de lo peor, que ya es hora de que una mujer llegue a la Presidencia, que cuando ella estaba en la Sedesol desvió recursos para financiar campañas de candidatos panistas, que México necesita la mano de una vieja para poner orden, que a ver si la Mota ahora sí legaliza su apellido, que la ñora se avergüenza de una de sus hijas porque está gorda, que no va a ganar porque no se lleva bien con Elba Esther, que una mujer lleva las de perder en un país de machos…
A favor o en contra, lo cierto es que Chepina está en boca de todos, por todos lados.
Que se agarren el marido de Gaviota y el galán de la Morena, porque la señora de la casa ya llegó.
A ver de cuál cuero salen más bolsas Louis Voitton.
¿Y el virtual Primer Caballero?
Chepina ya dijo que, de ganar la Presidencia, su marido seguirá en su trabajo relacionado con las Tecnologías de Información, y él se seguirá encargando de llevar la lana a la casa para mantener a su familia y no se pondrá al frente del DIF, como es tradición con la cónyuge de nuestro Presidente en turno.
O sea que la lana que ella gana, es para ella nomás, ¿no nos podrá dar tantita?
La que comienza a temblar, es Elba Esther Gordillo, si su archirrequeterrecontraenemiga gana La Grande, quién sabe cómo le vaya a ir a ella.

Me encanta tu blog!
ResponderSuprimirS.